7K+ seguidores en Facebook | Fantasías de cambio de cuerpo, posesión y más.

Redes sociales

[FB] Body Swap Posting y Swapping Posting

lunes, 7 de octubre de 2024

Una cita con el hermano de mi novia


El cambio universal perjudicó a millones de personas dejándolos atrapados en el cuerpo de completos extraños, para bien o para mal, mi novia y su hermano intercambiaron cuerpos entre ellos.

Al inicio pensé que era una broma cuando el número del hermano de mi novia empezó a escribirme y a llamarme amor… 

Me dolía ignorarla pero me daba asco la idea de salir con otro hombre, en cambio no podía dejar de excitarme cuando ella me mandaba videos o fotos de su hermano, en el cuerpo de ella, para llamar mi atención. Era raro ver el cuerpo de mi pareja quejándose de su cabello, pechos y voz pero aún así me seguía gustando, por más que sea alguien más el que esté ocupando ese hermoso cuerpo 

Decidí escribir directamente al número original de mi novia, es decir el número actual de su hermano, le conté todo lo que estaba pasando por mi cabeza y le recordé que ese cuerpo es el cuerpo de mi novia, prácticamente obligándolo a que acepte como mínimo una cita.

Lo leyó y me dejó en visto, frustrado lloré un rato no iba a pelearme con mi novia y perder cualquier chance con su cuerpo por un mensaje caliente a su hermano. Entonces me llegó un mensaje, en este su hermano admitía que su cuerpo seguía atraído a mí y que incluso hasta se había tocado ya un par de veces 

Aceptó salir conmigo e incluso después ayudarlo con un par de cosas de chicas, que intuyó son sus ganas de estar cariñoso conmigo.

Antes de vernos me pidió no forzarlo a actuar como su hermana y acepte, ese cuerpo incluso con su actitud me encanta 

Nos vimos en el restaurante y tenía un hermoso vestido negro, nos sentamos y estuvimos en silencio hasta que vino la mesera.

“Unos fideos con cerdo y mantequilla de entrada, unos macarrones con queso para acompañar y una Coca Cola para beber.

Ah, y para el chico una ensalada”

En más de dos años conociendo a su hermana nunca había pedido algo así, supongo que conocer a esta nueva versión de mi novia será como conocer literalmente a una nueva persona.

El amor... en otro cuerpo


Hola mi nombre es Miriam Rodríguez y soy una mujer mexicana de unos 27 años pero esto no ha sido siempre así. En el pasado yo era Enrique Monzon un chico colombiano de 19 años.

Mi vida era genial, por tomarme un año sabático antes de entrar a la universidad pude formar un físico increíble y todas las chicas estaban encantadas y llenas de ganas de salir conmigo. Por más que varias de mis amigas en la universidad hacían de todo para besarme y empezar una relación conmigo yo siempre las evitaba ya que desde los 13 años yo había puesto mis ojos en la niña popular de mi promoción, Mariela.

En el colegio nunca me había dado bola ya que además de estar fuera de forma yo pasaba el tiempo con los chicos raros. Afortunadamente gracias a mi físico ella no dudo en hablar conmigo y en menos de lo que yo esperaba ella respondía todas las stories que subía de mi abdomen o cualquier foto sin playera. Quedamos en salir y para mí sorpresa teníamos demasiado en común, quedamos para una segunda cita y pocas semanas después bajo el ruido de la fiesta y el alcohol nos besamos y nos oficializamos como pareja enamorada.

Un día me levanté y me sentía raro, fui corriendo al baño mientras que sentía algo saltar y golpear mi pecho y tenía que fuese una pesadilla donde estaba gordo. Lo que vi fue mucho peor, estaba en el cuerpo de una mujer y algo subida de peso también.

"¡Ahhhhhhh!"

En eso vino una señora preocupada abriendo la puerta.

"¡Miriam, hija mía! ¿¡Estás bien!?"

"Si, señora."

"Ja, señora… muy chistosa hija. Si no te conociera pensaría que fuiste afectada por esa cosa de la tele, el Gran Cambio le dicen".

"¿El gran cambio?"

"¿No has visto las noticias? Un montón de personas afirman haber cambiado de cuerpo. ¡Tu tía Helena nos pasó un video tocándose por el grupo! ¡Es religiosa hija, religiosa!"

"Que feo ma, mejor déjame cambiarme para en un ratito ver que pasó con la familia".

La doña se fue y me dejó solo. Al instante mi cuerpo empezó a sonrojarse. Tenía el cuerpo de una mujer para mí solo, claro que siempre pensé en tocar a una mujer (especialmente a Mariela) pero ahora por algún motivo yo estaba en el cuerpo de una y no lo iba a desaprovechar. Claro que tome algunas medidas de precaución, cerré bien la puerta ya que la doña andaba bien preocupada con esto del Gran Cambio y me metí en la boca una pequeña pelota que esta chica tenía por su cuarto.

Bajé mi mano por mi barriga y la verdad me daba asco sentir esos rollos de grasa pero la suavidad de la piel me impulsó a seguir hasta que llegué hasta el medio de mis piernas. A veces en mi tiempo libre llegué a preguntarme cómo era tener una vagina, y ahora tenía la oportunidad de descubrirlo. Era una delgada línea húmeda y cálida. Sería imposible para mí describirla, pero su textura me excitaba más y más. Empecé a tocarme como una puerca y esa bola evitaba que mis gemidos fueran escuchados afuera del cuarto.

Pensaba en cómo sería vivir como una mujer. Como se sentiría este cuerpo al caminar por las calles, como me vería la gente, como me tratarían ahora que soy una mujer.

Esa idea me excitaba. Me tiré en la cama, cerré mis ojos y dejé a mi mente hacerme gozar mientras me tocaba. Gemía suavemente, perdido en el placer. Los sentimientos eran intensos y no podía parar, pronto llegué a un clímax y cuando líquidos empezaron a salir disparados hacia la cama, mis piernas y manos por fin pude estar satisfecho.

Los siguientes días y semanas tuve que fingir ser esta chica, Miriam. Intenté hacer algo de ejercicio pero su madre no me dejaba hacer nada y más bien me llevaba a comer tacos en la esquina y más comida chatarra. Me vi forzado a socializar con sus amigas y por varios meses viví como Mirian, llegando a olvidarme aveces de mi vida anterior más que todo por los pocos ánimos que me transmitía mi “madre”, evitando que modifique algo de la rutina de Miriam por más que creyese que realmente era ella.

Una tarde en las que mi madre me obligaba a sentarme con ella a ver las noticias y la farándula pudimos ver un reportaje donde una ONG ofrecía ayuda a los afectados por el Gran Cambio a recuperar algo de su vida original pese a no estar en su mismo cuerpo. Mi madre se reía ya que pensaba que todos los afectados eran marranos que solo se manoseaban en sus nuevos cuerpos y que no merecían nada de ayuda.

Ya se imaginan su cara de sorpresa al ver a su hija marcharse junto a un grupo de la ONG y como despedida me estruje los pechos por delante de ella, a la vez que le recordaba el infierno que me hizo vivir.

Finalmente regresé a Colombia, estaba emocionado por volver a mi país, pero también tenía nervios por no saber cómo sería recibido por mis seres queridos. Mi familia se quebró en lágrimas al verme, Miriam al parecer en mi cuerpo se fugó y nunca regresó por lo que mis padres estaban muy felices de tenerme devuelta. Mi madre si me apoyó a intentar volver a mi físico previo y me invitó a unirme a clases de baile y CrossFit con ella, quizá no sean pesas pero ahora que soy una mujer tendré que empezar por algo. La única que se encontraba algo enojada era mi hermana al ya no ser la más chichona de la familia.

Una vez arreglado todo el asunto con mi familia me puse a buscar como loco a Mariela, no vaya a ser que también haya sido afectada por el Gran Cambio y me encuentre su cuerpo tocándose públicamente. Afortunadamente no fue así y ella seguía con su vida, recordé su rutina diaria y la intercepte en el bus. La verdad hubiera elegido otro lugar para confesarle mi identidad ya que se volvió loca y hasta casi me clava las uñas pero logré sacarle una reunión en Starbucks.

Me senté y esperé, ella no llegaba… Tenía miedo de que no fuera a asistir y que piense que era una simple loca más de la ciudad. No era mi culpa haber despertado en el cuerpo de esta chica al otro lado del continente…

Ya me había tomado unos dos Frappuccinos, me olvide comentarles que este cuerpo ama la azúcar, cuando vi a mi amorcito entrar al local, llevaba una casaca de cuero oscura que le quedaba preciosa. Se sentó al lado mío y con una voz fría me dijo, “¿Enserio eres Enrique?”. Me puse a llorar mientras le conté todo lo que tuve que vivir como Miriam hasta poder regresar a Colombia 🇨🇴

En sus ojos vi que me creía pero a la vez tenía dudas de continuar conmigo a no, no solo era ahora una mujer también me llevaba casi diez años en edad. Pensé que por ser ahora una mujer rellenita no me iba a hacer caso por no tener más abdominales o músculo, estaba listo para lo peor cuando ella agarró mi mano y me dio un beso en el cachete. No estaba lista todavía para besar a otro mujer en la boca pero intentara hacerlo eventualmente por mi.

Volvimos a nuestros planes de toda la vida, íbamos a pasear por la ciudad, pasábamos la tarde en la casa del otro, íbamos al cine pero esta vez las dos con falda. Incluso ahora que éramos mujeres las dos podíamos maquillarnos la una a la otra, hablar de chismes o de nuestras telenovelas favoritas y lo que más me gustó fue ir al baño juntas. Siempre que salíamos tenía que esperarla un buen rato pero ahora que soy Miriam podía perfectamente entrar junto a ella. Siempre nos aseguramos de entrar a los cubos de inodoros colindantes y es bonito ver su pierna así como oírla mientras hacemos lo nuestro. Claro que ella no lo sabe pero es un gusto culposo y secreto mío.

Un día como cita se me dio por invitarla a una reunión de lesbianas que había en el centro de la ciudad. Ella estaba bien escéptica a asistir, su familia era conservadora y ella también, pero tras el Gran Cambio los LGBT han sido muchísimo más aceptados al estar dentro del cuerpo de hombres y mujeres varios mujeres y hombres respectivamente. Además ahora que salimos al ser fisiológicamente ambas mujeres somos lesbianas. Al final logré convencerla y nos divertimos un montón.

Tras el gran cambio los lesbianas dejaron de ser amargadas sociales comunistas gracias a que casi todas hemos sido hombres previamente. Fue increíble, pude hacer varias actividades como hacía antes siendo un varón, preparé la parrilla y jugamos unos partiditos de fútbol mientras que Mariela me veía enamorada, sintiendo aún a su hombre dentro de este cuerpo de mujer. Tras una larga tarde de alcohol donde nos la pasamos hablando de tetas, culos y las mejores modelos actuales Mariela y yo decidimos irnos a descansar a su casa aprovechando que sus padres estaban de viaje.

Asistir a esta actividad de lesbianas abrió la mente a Mariela quien ahora ya estaba convencida de ser mi pareja para siempre. Ella pensaba que el hombre que conoció se fue perdiendo en Miriam pero por fin le pude demostrar que ese hombre sigue existiendo pero dentro de este cuerpo de nena. Me pidió dormir juntos y si era posible solo usando ropa interior.

La habitación de Mariela se encontraba algo iluminada por la tenue luz de la luna que pasaba entre la cortina y creaba un ambiente romántico para la pareja de mujeres. Enrique y Mariela estaban recostados en la cama, abrazados y besándose mientras sentían el calor del otro. Después de varios meses de salir nuevamente, habían decidido dar un paso más en su relación y tener s3xo por primera vez.

Enrique acarició el cuerpo de Mariela, sintiendo su suave piel de mujer. Mariela respondió al tacto acariciando suavemente los senos de Enrique y jugando con sus pezones erectos. Ambos estaban perdidos en el momento.

Enrique comenzó a explorar más y más el cuerpo de Mariela con más intensidad, besando su cuello y pecho mientras que con su mano acariciaba su clitoris. Mariela gemía y se arqueaba de placer dejándose llevar por la intensidad del momento. Luego Mariela hizo lo mismo para Enrique hasta que ambos llegaron a un punto de clímax y soltaron todo en un orgasmo intenso, sellando su amor pese a que Enrique haya pasado a otro cuerpo siendo ahora una firme pareja de lesbianas.

De Gymrat a tía chismosa


¡Maldición, odio estar atrapado en el cuerpo de mi vecina, detesto ser una mujer y odio ser una vieja debilucha!

Yo antes era José y era un hombre obsesionado con el gimnasio. Llevaba años levantando peso desde mi adolescencia y había logrado un físico increíble, llegando a ser uno de los más admirados dentro del gimnasio.

O por lo menos era así hasta el horrible Gran Cambio. Ahora soy mi vecina Patricia y soy una vieja ruca de 47 años. No solo basta con tener que vivir en este cuerpo arrugado, también tengo que mantener como madre soltera a las personas que terminaron en el cuerpo de sus hijos.

Había terminado mi última rutina de la semana y recién había entrado en la ducha cuando me sentí mareado y de un momento para otro estaba en una cocina y con un par de tetas en mi pecho.

No pude evitarlo y me tiré al suelo para jugar con esos senos que por algún motivo ahora tenía, se sentía tan bien que excito la vagina que ahora tenía y la frote con mi nueva mano sobre el pantalón que llevaba puesto.

Todo era placer hasta que escuché como dos niños se reían de mi con comentarios como, “¡Guau! Que pervertida es mi nueva mami”. Los llevé a gritos hasta algún baño para vernos y saber quienes éramos. Me quedé helado al ver que era mi vecina, me dieron náuseas al pensar que me había excitado con el cuerpo de esta vieja.

Esa noche tuvimos que comer la comida quemado por dejarla cocinando de más, pero afortunadamente gracias a sus cuerpos de niños mis “hijos” se durmieron bien rápido. Esa noche tuve que aprender a hacer pipi en este cuerpo, caminar con tacones y a acostumbrarme un poco a cargar con senos.

He intentado en mi tiempo libre volver al gimnasio con este cuerpo pero es imposible trabajar. Se siente bien raro hacer rutinas para mujeres, así como sentir tetas o la vagina cuando me arrodilló o muevo las piernas.

Quizá hubiera menos horrible cambiar con alguna chica hermosa, pero en este cuerpo nadie quiere ayudarme. Peor aún, creo que esta señora nunca ha hecho ejercicio por lo que no puedo usar ninguna máquina ni cargar por lo menos con alguna pesa de un kilo.

Creo que debería de empezar a acostumbrarme a una nueva vida como Patricia. Empezar a querer más a mis nuevos hijos, querer mi vida como ama de casa y quizá buscar a algún hombre que logre hacer feliz a esta mujer.

Ahora que lo pienso, desde que llevo usando este cuerpo he sentido cosquillas abajo cada vez que veo a algún hombre adulto. Supongo que será una señal de este cuerpo para que me dedique a ser esposa en lugar del gimnasio.

Perspectiva de Patricia:

Llevo dos meses en el cuerpo de mi vecino y mi vida no podría ser mejor.

Yo estaba tranquila en mi casa preparando algo de comer para mis queridos niños, hasta que de un momento para otro todo se oscureció y empecé a sentir agua cayendo sobre mi cuerpo y para cuando me fijé estaba en una ducha y en el cuerpo de un hombre.

Me sequé rápidamente y junto a otros hombres nos cambiamos algo avergonzados de las erecciones descontroladas de nuestros cuerpos.

Me mire al espejo y no podía creerlo, no solo era masculina y hermosa, estaba en el cuerpo de mi vecino.

Con algo de miedo llegué a su casa y para mi sorpresa parecía que su madre no se había enterado de nada, por lo que pude hacerme pasar por su hijo. Supongo que me vecina ahora es mi mamá.

Esa tarde quise probar mi cuerpo masculino y me encerré para probar mis fuertes manos contra mi pene. Se sentía tan bien sentir como del miembro de mi vecino salía disparada ese viscoso líquido blanco y aunque no quería admitirlo me había masturbado pensando en mi antiguo cuerpo desnudo, un poco de amor propio nunca está mal.

Los días siguientes seguí probando más cosas con este cuerpo como hacer del baño o cambiarme, pero fue recién cuando quise entender la obsesión de mi vecino con el gimnasio que realmente me enamoré de este cuerpo.

Nunca antes había ido a un gimnasio pero me animé a cargar todo al peso máximo y lograba hacerlo sin complicaciones. Poco a poco iba teniendo más confianza en mi e incluso empecé a ir sin camisa para que todos envidien mi cuerpo.

La semana pasada pude ver como mi cuerpo fue al gimnasio, pero veía como sufría la persona dentro de él. Supongo que no le ha gustado tanto ser una madre. Era bien gracioso ver cómo sufría al realizar ejercicios que yo podría hacerlos inclusive con un dedo.

Quizá si me vuelvo a ver me ayude, pero por el momento estoy ocupada eligiendo a cuál de todas las chicas jóvenes y hermosas del gimnasio debería de empezar a cortejar para poder llevarlas a la cama. Aunque con este cuerpo probablemente será primero lo último.

La Generación del Cambio (Parte 1)


Ahorita mismo me encuentro en mis primeras vacaciones con mi novio, Andrés. Hace un rato estuvimos por la piscina, ahorita ya andamos de vuelta en nuestro cuarto, pero él sugirió ir a correr por el Resort. Yo ya me había cansado con la piscina y el se tuvo que ir en solitario. Por mi lado, yo agarre mi teléfono y abrí Facebook para unirme a un grupo que me había salido en recomendados recientemente, era algo llamado de la “Generación de Cambio”.

La llamada “Generación del Cambio” no era algo nuevo, era un término usado para describir a las personas que terminaron debido al Gran Cambio, o Cambio Universal, terminaron en el cuerpo de niños o adolescentes y que crecieron durante todos estos años, hasta volver a ser adultos. Yo soy parte de este grupo, antes del Gran Cambio yo era un hombre de 35 años, terminé en el cuerpo de una niña de 6 años, afortunadamente ninguno de sus padres cambió de cuerpo. Mientras crecía no podía evitar preguntarme cuantas otras personas como yo habrían por todo el mundo, y más aún sus experiencias adaptándose o simplemente viviendo en sus nuevos cuerpos, por eso decidí unirme a ver qué tal.

Cuando entré al grupo no podía creer cuantos éramos, yo esperaba una cifra algo baja, pero éramos miles. Tu lo veías a la ligera y no se diferenciaba de grupos de compra y venta o de vivencias, mucha gente joven subiendo fotos de ellos y compartiendo ideas o experiencias. Salvo por qué está gente compartía también sus experiencias previas al Gran Cambio, varios compartiendo experiencias o sensaciones. Casi todos éramos ya adultos previo al cambio y tuvimos que volver a crecer una vez más en este desordenado mundo. Es increíble que no hayamos terminado en un escenario de caos total después del Gran Cambio, ahora parece que nunca ocurrió, pero hace algunos años todavía veíamos las consecuencias del fenómeno.

Escribiendo esto me empiezo a sentir melancólica, recordando los días de antaño llenos de miedo e incertidumbre. Días donde me veía al espejo y veía a una pequeña niña en el reflejo, preguntándose si volvería a ser un hombre en algún momento, como sería de ahora en adelante mi vida o como sería el mundo. Leyendo sus experiencias estoy agradecida de haber terminado en el cuerpo de una niña con una familia cariñosa, muchos de ustedes han pasado por cosas que no me podía ni imaginar y hubieran dado lo que sea para terminar en este cuerpo. Pero en ese momento ser una niña de que todavía iba al jardín de niños era una pesadilla, había perdido todo control sobre mi vida.

Meses después nos dijeron que nunca recuperaríamos nuestras vidas pasadas y después de esa realización la sociedad empezó a reconstruirse poco a poco. Todo el desastre se estaba arreglando y a cada uno de los afectados nos tocó la difícil tarea de adoptar nuestras nuevas identidades. Y como quizá asumirán por mi nombre, sí, yo tuve que volverme una niña de cinco años llamada Catalina. Debía quedarme en casa con mis nuevos padres y regresar a su colegio y pasar el rato con otros niños y niñas.

Pese a que tenía el cuerpo de una niña, durante varios años no fui nada femenina, llevaba el cabello corto y me negaba a usar faldas, solo iba en buzo o pantalones cortos y socializaba con los niños. Recién cuando me llegó la pubertad y mi cuerpo empezó a cambiar, yo cambié y empece a verme como la mujer que ahora era. Una chica que poco a poco se volvía una joven mujer. Con todos los cambios que tenía mi cuerpo empecé a dejar mi cabello crecer y jugar un poco con los atuendos probándome faldas y maquillaje. Además, mientras mis pechos crecían debía empezar a buscar algunos sostenes con la ayuda de mi madre que encajaran con mis senos conforme estos crecían. A fin de cuentas, ahora yo era una chica y podía vestirme y actuar como una, ¿quién se molestaría o incomodaría por ver a una niña siendo femenina? Muchas personas ya se habían adaptado a sus vidas sin importar quienes fueron en el pasado.

Para ir cerrando, ya ha pasado demasiado tiempo desde el Gran Cambio y su transformación del mundo. Unos 19 años para ser precisos. A día de hoy me siento orgullosamente como una mujer tanto en cuerpo como mente. Salvo por algún que otro recuerdo sobre experiencias, me es difícil imaginar que alguna vez he sido un hombre o que este cuerpo haya pertenecido en algún momento a otra Carolina. Debo de admitir que sería bastante raro tener uno de esos trozos de carne entre mis piernas, así como sería bien raro tener tetas en sus pechos para los hombres del grupo.

Para mí, siempre he vivido como una chica, solo he sido Carolina, y por lo que he leído somos varios los que nos sentimos así. Viendo algunos de sus perfiles, no quiero que me consideren stalker es simple curiosidad, me parece increíble como todos hemos logrado aceptarnos y vivir en los cuerpos que nos dio el Gran Cambio. No importa quienes hayan sido antes, hombres o mujeres, ahora ustedes son quienes son. En mi caso yo soy Carolina Martínez y así como ustedes, soy parte de la generación del cambio.

Un mal sueño...


“Esto debe despertarme, si o si” Simón dijo, mientras empezaba a abrir la llave del grifo. Según él, debía despertar de este sueño tan extraño y esperar que esa agua logre calmarlo y sacarlo de esa pesadilla.

Lo que no sabia Simón era que había sido afectado así como muchas personas por el Cambio Universal, en su caso el cambio ocurrió mientras dormía, por lo que despertó en un nuevo cuerpo. Muchas personal igualmente despertaron en un nuevo cuerpo entrando en desesperación absoluta.

Simón fue parte de ese grupo y terminó en el cuerpo de una mujer llamada Danette. Como otras personas, Simón solo confiaba en estar sumergido en un sueño demasiado realista, no podía comprender ser una mujer culona y atractiva. Todo sucedió cuando él entró al baño y agarró el cepillo, pero al ver su reflejo vio la cara de una joven mujer. Se mojó toda la cara con agua y después de terminar con la cara roja por las cachetadas y uñas que se había clavado entendió que no iba a despertar.

“Dios, esto no es un sueño, es real”, Simón dijo casi en shock. Salió a toda prisa del baño, que conectaba con la habitación de Danette para poder pensar en un sitio un poco más abierto, pero primero tenía que intentar entender que era todo eso del cambio y el ahora tener un par de grandes senos que rebotaban con el mínimo movimiento que realizaba.

Prendió la televisión y sintonizó el canal de noticias y por CNN se enteró sobre el “Cambio Universal” y que entre el 60 y 70% de la población global cambió de cuerpos. Con todo esto, Simón teorizó que Danette debía estar ocupando su cuerpo, intentó comunicarse pero todas las líneas, así como el internet, se encontraban saturados por lo que utilizó lo que sea que estuviese imposible, incluyendo WhatsApp, llamadas, mensajes por redes sociales, hasta por correo electrónico, pero no conseguía ninguna respuesta.

Rendido, se quedó dormido y cuando despertó revisó su celular viendo unos mensajes de su número, así como imágenes adjuntadas. Esperando poder comunicarse con Danette, Simón abrió los mensajes, solo para saber que su familia había sido afectada y peor aún… Danette no ocupaba su cuerpo, y quien sea que lo utilizase estaba follando con el cuerpo de su madre, dejando a Simón asqueado cuando el nuevo inquilino de su cuerpo le mandó una foto ambos cuerpos bañados en semen y fluidos vaginales.

Cambio Universal N°001


"Bueno supongo que este es mi cuerpo ahora", dijo Raúl con su nueva, tierna y femenina voz.

Más temprano Raúl se había levantado sintiéndose un poco distinto, casi cómo si hubiera cambiado, o encogido. En lugar de despertarse en su departamento, junto a su novia y mascota, se encontraba en lo que parecía el cuarto de una chica adolescente, pero sobretodo que se encontraba en el cuerpo de una mujer adolescente.

La televisión que se encontraba en la pared, rápidamente cambio de lo que parecía ser un anime a un reportaje especial, de nivel mundial, donde se informaba sobre un fenómeno global que había afectado a casi todas las personas al parecer. El fenómeno había intercambiado los cuerpos de un número todavía desconocido de personas, los reporteros lo llamaron El Cambio Universal.

Vio como en la tele pasaban chicos tocando su miembro y ligando exageradamente con tanto mujeres como hombres, y también mujeres, probando sus atributos como si estos les fueran extraños. Escucho el testimonio de una chica joven, quizás de 10 o 12 años, quién al parecer era una doctora con más de 30 años de experiencia, explicando que casi con total certeza el cambio era permanente.

Raúl apago la tele y fue a mirar su nuevo cuerpo en el espejo. El era tierna, más tierna que cualquier chica que haya visto en su vida, incluso debatiblemente era más guapa que sus novias de secundaria. Se sentía mal invadiendo la privacidad e intimidad de una chica que fácilmente podía ser su hermana. La idea de tener su cuerpo y la libertad de hacer lo que le plasca con el, lo tenía nervioso. Pero recordó que esto era permanente y desde ahora ese sería su cuerpo, ya no el de la chica, dueña original de aquel recipiente.

Agarró el celular de la chica, super femenino y con diseño de chicos de animes. Se tomó una foto y la mando al celular de su novia, con la esperanza de recibir una respuesta de ella.

Después de un buen rato esperándola, se rindio y se tumbo a su nueva cama, junto con cojines Mochi y posters de Naruto. Todavía tenía mucho por procesar pero había perdido a todos los que conocía.

Decidido a empezar una nueva vida, se preparó para cumplir su primer objetivo ver su nuevo cuerpo al natural.

Se miró en el espejo jugando con los senos de esta chica, eran grandes y suavecitos, se sentían tan bien al estrujarlos. Su entrepierna estaba bastante mojada por estrujar sus senos. Paso varias horas masturbándose hasta que escucho una puerta.

Vio como un hombre entró a su cuarto, el primer instinto de su cuerpo fue gritar y cubrirse, pues estaba en ropa interior. Pero al ver a ese hombre, su cuerpo lo identifico cómo su hermano biológico. "Mira, no tengo ni idea de quién seas, solo esta mañana me había ido a dormir y tenía mis senos, me levanté y ahora soy un hombre. Así que mujer prepárate que te haré mía", mientras se quitaba la ropa. Raúl no entendía nada, pero la excitación fue mayor y se hizo mujer gracias a su nuevo hermano.

¡Gracias, Cambio Universal!


Hace un año paso el denominado Cambio Universal, miles de personas cambiaron cuerpos, se llamó a este fenómeno como una de las grandes tragedias en la historia moderna, pero para mí ha sido fantástico.

A duras penas me acuerdo mi vida anterior, era un chico y estaba en la universidad, no era muy sociable y leí casi siempre historias de cambios de cuerpos, siempre tuve la pregunta ¿Cómo se sentirá ser chica?

Un día me levanté y vi un mechón rubio frente a mis ojos, me acuerdo haberme levantado de golpe y conocer por primera vez el rebotar de las tetas en mi pecho, fue una sensación de placer única. De mi boca salían palabras perversas entonadas con ternura. Lo mejor fue ir al baño, al inicio intente todo por no ir pero mi nuevo cuerpo no podía aguantar, de entre mis piernas salían sensaciones de excitación mientras orinaba, esa sensación del chorro saliendo de mi entrepierna femenina es algo que nunca olvidaré.

-Que rico ¡Ahhh! - suspire aquel día mientras probaba por primera jugué con mis pezones femeninos que se hallaban en mis senos, junto a la excitación de mis piernas logre descubrir todas las sensaciones posibles de este cuerpo. Estaba enamorado de esta mujer y de su cuerpo, todo de ella o de mi era perfecto y caliente.

Increíblemente esta chica no tenía novio, todo este cuerpo era mío y solo mío. Ya que ella tuvo este cuerpazo y no lo aprovechaba ahora yo lo manoseo y disfruto como es debido, sobre todo me encanta ir en ropa interior dentro de su casa.

Gracias al Cambio Universal ahora yo soy una mujer y no desaprovechare esta oportunidad, voy a disfrutar mi feminidad y veré si termino aceptando a algún chico para disfrutar aún mas de este cuerpecito.

Las chicas de la pileta


Alan era un chico de 14 años que vivía en Argentina, como cualquier día estaba en una de sus clases virtuales jugando en su computadora, en eso escucho que su maestra les estaba dejando una tarea.

Mientras que Alan estaba copiando en su libreta el trabajo e indicaciones que la maestra les estaba dejando para hacer en la tarde, de repente su maestra se detuvo y empezó a estrujar sus tetas. En eso vio que todos se estaban agarrando la cabeza o haciendo cosas raras, Eduardo no fue la excepción y al voltear a ver su otro monitor, sintió como se empezaba a sentir perdido y como si todo estuviera cambiando.

"Que rayos paso" -decía Alan totalmente perdido,- "¿Que hago en un vestidor, porque me siento apretado y porque sueno como una chica? ¡Ahhhhh, que es esto que son estas cosas, porque tengo tetas, tetas grandotas, enserio soy una chica Jajajaja!" -Alan tomo las nuevas esferas que adornaban su actual cuerpo y las apretaba intensamente con curiosidad- "¡Ahhhhhh, no me lo HmmMmMm... creo, que rico, que suave se sienten, me encantan!"

Alan agarraba la punta de aquel par de esferas que colgaban en su pecho y hundía una y otras vez con sus nuevas manos, notablemente femeninas de tamaño pequeño y con grandes uñas, sus tetas, las cuales fueron como un regalo que encontró durante el aburrimiento en su clase. "Creo que debería poner en practica todo lo que vi en Biología" -dijo Alan probando su nueva voz-

Entonces Alan decidió empezar a bajar lentamente sus manitos por la cintura hasta llegar al final de su traje de baño de dónde estuvo sintiendo desde un inicio una chispa que lo estaba llamando, aun así noto que estaba vacío, ya no iba a recuperar su pene, pero ahora tenía un hueco el cual le estaba pidiendo que metiera algo. Así deslizo su mano desde el medio de sus tetas hasta su entrepierna la cual se sentía cada vez mas húmeda tras cada segundo que pasaba.

-¡Ahhh, que delicioso! Que mas podría pedir, tengo una tetas grandes y ricas junto a esta cosa en la entrepierna. Sin embargo se vio interrumpido por una nueva sensación que reconoció rápidamente, necesitaba orinar por lo que se levanto sintiendo el rebote que causaban sus tetas y entro en un retrete que había cerca.

Se sorprendió a ver que allí había un espejo en el cual vio a una mujer de probablemente 22-26 años con un traje de baño pegado que tenia unas chichotas que rebotaban, lo cuál hizo que Alan se humedeciera.

Después de terminar con lo que le estaba pidiendo su cuerpo con urgencia se empezó a desnudar, alucinando por completo ya que ese era el primer cuerpo de una mujer desnuda que veía, sin contar a su madre. Le sorprendió la forma que tenía el cuerpo de una chica adulta además de las reacciones incontrolables que tenían por ligeros toques, pero sobre todo le fascino que tenía para el solo aquel cuerpo, por lo que empezó a hundir sin cesar sus manos en sus chichis.

Entonces decidió salir ya que recordó que había una piscina en aquel lugar, agarro el traje de baño y se dirigió a la zona de vestidores para volver a ponerse aquella pieza. De manera inesperada entro una mujer en ropa de baño al vestidor y al ver al cuerpo de Alan sudado pese a que claramente no había entrado a la piscina entendió que aquella chica se había masturbado.

Aquella chica corrió hacía Alan, agarrando sus tetas- "Que tal nena, sabes quien soy no? Soy tu papi, ¿Entiendes?"

"¡QUE DEMONIOS!" Alan gemía dejando que aquella chica tocara sus tetas -

"A mi no me engañas, yo se que eres una zorra esa mirada que tenías cuando llegaste buscando a un hombre para ofrecerte, y mira ahora pude entrar aquí y te encontre aquí masturbandote"

"Disculpe hmMmm... ¡Tengo algo que decirle!"

"Ya se no eres está nenita, eso me da igual, yo trabajaba de seguridad hace unos minutos cuando me encontré en la piscina con mi entrepierna en la salida del agua, aproveche este cuerpo para entrar acá y aunque no seas esta zorra igual tienes su cuerpo, y vas a disfrutar ese cuerpecito que ahora tienes"

Alan al ver a una chica tan guapa pidiéndole romper con toda inocencia acepto sin pensarlo, echándose y poniendo a su nueva 'amiga' encima.

"Eso zorra, disfruta mi coño, jamás pensé que las chica se sentían tan intensas durante el delicioso"

"HmmMmmMm, se siente bien rico ummm! -

"¿Te gustó eso? Ahora prepárate para que pase esta manito por tus tetas!"

"¡Que rico se siente esto guapa! No pares" Alan en el cuerpo de aquella mujer no paraba de probar cada pizca de intensidad al punto en el que sentía que estaba orinando sin poder hacer nada para parar pero sobre todo sin poder frenar con los gemidos.

El caso de Alan y Bianca no fue el único en el mundo, se reportó que casi 2/3 de la población terminó en el cuerpo de alguien mas, debido al fenómeno del Cambio Universal, dónde personas como Lana Rhodes declararon ser hombres mientras que apretaban sus pechos frente a las cámaras. Bianca era una chica de 24 años la cual era una modelo para revistas de lencería y ropa para mujeres, quien junto a su mejor amiga Silvia habían quedado para pasar la tarde en la piscina, sin embargo Silvia fue una de las primeras afectadas ya que Jorge, el encargado de seguridad termino en su cuerpo justo antes de que llegara Bianca. Mientras que Silvia termino en el cuerpo de un señor obeso de 64 años en Filipinas. Por su parte Bianca recién fue afectada al terminar de vestirse para la piscina cuando estaba terminando de ajustar su bañador, terminando en el cuerpo de una bebe de solo 4 meses, mientras que su cuerpo estaba siendo profanado por Alan y su "mejor amiga", quien ahora deseaba cogerse a Bianca.

Ajustando el sostén


"¡¿Como se supone que funcionan esta cosa?! Ni si quiera pude tener una novia y ahora tengo que hallar el tamaño de mis senos..."

Matías era un chico de 14 años, ya había empezado a experimentar la adolescencia y atracción por las chicas; incluso ya tenía una crush en su salón, Luciana. Durante casi dos meses Matías intento hablar con ella y conocerla mejor, hasta que consiguió su confianza y empezó a ligar poco a poco con ella. El sentía que era correspondido y pese a que todavía no eran nada, habían quedado en verse en el cine.

Sin embargo, justo el día de la cita ocurrió el Cambio Universal, un fenómeno totalmente único e inexplicable para la humanidad. Un grupo aleatorio de personas, cambiaron de cuerpo entre ellas, aparentemente sin ningún patrón. Uno de los tantos afectados fue Matías quien cambio con Laura, una chica de 23 años.

Después de unas semanas en su cuerpo, habiendo aceptado la pérdida de su anterior vida, Matías había intentado llevar un estilo de vida masculino. Se vestía con ropa varonil, que había comprado con el bono del gobierno a los afectados: poleras, polos, buzos, calzoncillos, bóxeres, pero sobre todo no usaba sostén. Siguiendo su rutina, comía lo que usualmente no comería una mujer para cuidar su físico: hamburguesas, helados, carnes, pollo frito y un montón de dulces.

Debido a la comida, el cuerpo de Laura empezó a ganar un poco de peso, especialmente en los pechos, ahora su ropa de hombre no le quedaba y debía comprar ropa de mujer, ya que había vendido toda la ropa que originalmente tenía Laura por internet. Sin conocer las medidas previas o actuales de su cuerpo, Matías decidió ir a comprar nueva ropa para el cuerpo de Laura, centrándose en comprar lencería, faldas, leggins y tops.

En este momento, el cuerpo original de Matías esta bajo el control de Verónica, una señora de 76 años, complaciendo a su novia Luciana bajo las escaleras del colegio y esperando llegar a su casa para ir a una cita con su nueva vecina. Mientras que "Laura" esta intentando hallar como medir sus carnosos pechos y probando lencería, preparándose para vivir una vida como mujer y conseguir un Sugar Daddy para amar y ser mantenida.